Al mirar con unos
binoculares o un telescopio
pequeño, la deslumbrante
Luna parece picada por
cráteres de impacto. Durante las
fases
lunares parciales, los cráteres a lo largo del terminator (la línea divisoria entre las partes
iluminadas y sin iluminar del disco de la Luna o de un planeta) muestran un magnífico relieve gracias
a las fuertes sombras. Pero cuando la
Luna está llena, de algunos
cráteres parece que brotan sistemas de brillantes líneas radiales o rayos.
Este detallado primer plano
digital de la Luna llena muestra dos
prominentes cráteres con rayos, Copernicus (superior izquierda) y Tycho (inferior derecha), cada
uno con extensivos sistemas de rayos hechos de restos de suaves colores, restos que fueron expulsados por los impactos que formaron los
cráteres. En general, los
cráteres
con rayos son relativamente jóvenes, ya que sus rayos sobreyacen al
terreno lunar .
De hecho, con 85 kilómetros de ancho, Tycho, con sus largos rayos, es el más joven gran
cráter en la cara visible.
El cráter Copernicus (Copérnico), rodeado de "mares" oscuros que
contrastan muy bien con sus brillantes rayos, tiene 93 kilómetros de diámetro.
Créditos & Copyright: Steve Myel,Hidden Valley Observatory (Traducción:
Observatorio)